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Actualizado: hace 1 hora 39 mins

Las universidades españolas han logrado más del 60% de las patentes que solicitaron en la última década

Jue, 23/04/2015 - 13:46

La Secretaría General Iberoamericana acogió el pasado 22 de abril la presentación del informe “La Transferencia de I+D, la Innovación y el emprendimiento en las universidades. Educación Superior en Iberoamérica. Informe 2015” impulsado por RedEmprendia, Universia y el Centro Interuniversitario de Desarrollo (CINDA). El informe avanza la contribución de las universidades iberoamericanas al desarrollo tecnológico y al crecimiento económico de la región. Para su elaboración se ha contado con la participación de más de 40 expertos e investigadores, cuyo trabajo abarca 21 países.

Las universidades españolas tienen la tasa de éxito más alta de la región iberoamericana a la hora de proteger el conocimiento generado por sus investigadores, logrando en su conjunto la concesión de más de 60% de las patentes que solicitaron entre los años 2000 y 2010. Además, el número de patentes solicitadas a nivel nacional por las universidades ha crecido de media un 9,4% anual durante el mismo período.

Así lo recoge el informe La Transferencia de I+D, la Innovación y el emprendimiento en las universidades. Educación Superior en Iberoamérica. Informe 2015, impulsado por RedEmprendia -que cuenta para sus actividades con el respaldo de Banco Santander a través de Santander Universidades-, Universia y CINDA. Se trata del primer informe que analiza de forma integral las actividades de las universidades iberoamericanas y su contribución al desarrollo tecnológico y al crecimiento de la región,  realizando además un riguroso diagnóstico del que se derivan recomendaciones de mejora. Para su elaboración se ha contado con la participación de más de 40 expertos e investigadores, cuyo trabajo abarca 21 países de la región.

El aumento del número de solicitudes de patentes por parte de las universidades se ha registrado también en Argentina (con un 11,3% de crecimiento medio anual), México (18,3%) y Portugal (26,4%). Sin embargo, la tasa de éxito es muy variable en cada país, de modo que en Argentina y Brasil se sitúa en torno al 10%-13%; en México sobre el 30% y Portugal supera el 50% de patentes concedidas frente a las solicitadas.

El estudio se presentó el pasado 22 de abril en la sede de la Secretaría General Iberoamericana en Madrid. En el acto participaron la Secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, Carmen Vela; el Secretario para la Cooperación Iberoamericana de la Segib, Salvador Arriola; el Secretario General de Universia, Manuel Guerrero; el presidente de RedEmprendia y coordinador del informe, Senén Barro; y el rector de la Universidad de Cantabria y presidente de la Comisión Sectorial de I+D+i de la CRUE, José Carlos Gómez Sal. La presentación fue realizada por el coordinador de la obra, Senén Barro y el coordinador del capítulo de España en el informe y vicepresidente de la Fundación CyD, Martí Parellada.

El informe viene a confirmar el papel clave que desempeña la Universidad como catalizador de la innovación tecnológica, tanto en España como en el conjunto de la región iberoamericana: casi un 30% del gasto en I+D es ejecutado por las universidades; más del 50% del personal investigador de la región está vinculado a la Universidad y la investigación universitaria supone más del 80% de las publicaciones del Sistema de Ciencia e Innovación en España (porcentaje que se eleva hasta el 90% en el caso de Brasil, Colombia, Chile y México). Además, el sistema universitario iberoamericano es responsable de formar y capacitar el capital humano avanzado, muy especialmente al investigador, y de prestar apoyo a la innovación en el sector privado en mayor medida que otros sistemas de países más desarrollados.

Transferencia y emprendimiento
Si bien el volumen de producción científica de las universidades iberoamericanas ha crecido de forma muy significativa en la última década -en España o México el número de publicaciones en revistas científicas se ha duplicado, mientras en Chile y Portugal se ha llegado a triplicar-, la transferencia de I+D desde las universidades iberoamericanas es muy inferior a la que cabría esperar en base a su producción científica. Para explicar este hecho son varios los factores que se señalan en el informe: los escasos vínculos entre Universidad e industria; el tejido empresarial de la región, caracterizado por una mayoritaria presencia de Pymes con escasa tendencia a la innovación; y la falta de medios profesionales, técnicos, económicos y normativos que estimulen la transferencia de los resultados de investigación al tejido productivo y, en general, a la sociedad. Por ejemplo, algunos países carecen de normativas que aclaren los beneficios que pueden obtener los investigadores como producto de la transferencia tecnológica (Argentina y México), al contrario de lo que sucede en Brasil. Por lo tanto, la actividad universitaria en I+D tiene tendencia a concentrarse en la producción de publicaciones.

Por lo que respecta a la comercialización de la tecnología, la ausencia de datos y normativas sobre el licenciamiento de patentes o la creación de spin-offs universitarias en muchos países, pone en evidencia el todavía escaso uso que las universidades están haciendo de esta vía de transferencia. Destaca positivamente el caso de Brasil, donde se contabilizaron más de 146 millones de dólares de ingresos para las universidades por esta vía en 2012. En el caso de las universidades españolas estos ingresos fueron de 2 millones de euros en el mismo año.

En España, la contratación de I+D y otros servicios es la vía de transferencia de conocimiento más habitual entre la universidad y el sector productivo, alcanzando un importe de 95 millones de euros en 2011. También esta vía constituye una fuente de ingresos importante en otros países, como México, donde los contratos con empresas se han multiplicado por 16 en la última década.

Más información
Informe La Transferencia de I+D, la Innovación y el emprendimiento en las universidades. Educación Superior en Iberoamérica. Informe 2015
Nota de prensa de RedEmprendia: 22 de abril de 2015
RedEmprendia: http://www.redemprendia.org
Centro Interunivesitario de Desarrollo – CINDA: http://www.cinda.cl/
Universia: http://www.universia.es

La inversión en I+D+i por habitante en España modera su caída y se sitúa en 279,30€

Mar, 24/03/2015 - 05:10

La EAE Business School (www.eae.es) presentó el pasado 23 de marzo el estudio La Inversión en I+D+i en España, que desde hace siete años analiza la inversión pública y privada en innovación y desarrollo tanto en Europa como en España, completado con un análisis de las empresas y sectores más innovadores en España e información territorial de la inversión en este área

Según el informe elaborado por EAE Business School, en España se invirtieron en 2013 más de 13.000 millones de euros en actividades de I+D+i, un 3% menos que en el año anterior y una caída acumulada del 11% desde 2008. El 53% de la inversión española en I+D+i es realizada por las empresas, seguido de las instituciones de enseñanza superior con un 28% y la Administración Pública con un 19%

El gasto total en I+D+i por habitante realizado en España en 2013 fue de 279,30€, un 2,34% menos que en el año anterior, y modera su caída si se compara con descensos en años anteriores. El porcentaje de inversión total en I+D+i respecto al PIB alcanzó el 1,24%, un 4,62% menos que lo invertido el año anterior (1,3%) y por debajo del porcentaje medio de la Unión Europea (2,02%). El gasto privado en I+D+i por habitante baja por cuarto año consecutivo hasta los 148,70€, un 1,85% menos que el año anterior y por debajo de las cifras de países como Alemania, Francia, Reino Unido o Italia (682,20€, 465,70€, 331€ y 182,70€ respectivamente). El gasto público en I+D+i por habitante alcanza los 52,10€, un 4,58% menos que en 2012, pero mayor que la cifra de inversión pública por habitante en I+D+i que la de países como Italia (50,50€), Reino Unido (37,50€) o Dinamarca (33€).

¿Qué comunidades autónomas son las más innovadoras?
Según el estudio de EAE, Madrid, Cataluña, País Vasco, C. Valenciana y Andalucía, son las que más invirtieron en I+D+i, con 4.500, 3.100, 1.542, 1.200 y 874 millones de euros respectivamente. La suma de estas cinco inversiones supone el 85% del gasto total en actividades innovadoras en España. La tasa de intensidad de innovación (entendido como gasto en innovación en relación a la cifra de negocio generada) alcanzada por España en el último año fue de 0,91, un 8,33% más que en el año anterior. Las CC.AA. que presentan una mayor intensidad de innovación son País Vasco, Navarra, C. Valenciana, Castilla y León y Cataluña, con índices de 1,63, 1,17, 1,04, 1,03 y 1 respectivamente. El lado opuesto lo ocupan Canarias, Baleares y Extremadura, con índices de innovación del 0,19, 0,23 y 0,39.

Los que mayor porcentaje de su PIB dedican a I+D+i son País Vasco, Navarra, Madrid, Cataluña y Andalucía, con tasas del 2,09%, 1,79%, 1,75%, 1,5%, 1,24% y 1,04%. El lado opuesto lo ocupan Ceuta y Melilla, Baleares, Canarias, Castilla La Mancha y Extremadura, con ratios del 0,09%, 0,33%, 0,5%, 0,53% y 0,76% respectivamente. En el último año las únicas Comunidades Autónomas que ven cómo aumenta su porcentaje de inversión en I+D+i respecto al PIB son Murcia y Comunidad Valenciana, con incrementos del 1,2% y del 0,99. Las caídas más fuertes se producen en las dos Castillas, Castilla – La Mancha y Castilla y León.

¿En qué sectores y empresas se producen más innovaciones?
España cuenta con 38.092 empresas innovadoras, con innovaciones en curso o no exitosas en el periodo 2011 – 2013, un 6,55% menos que en el periodo anterior. Cataluña, Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana y País Vasco son las Comunidades Autónomas con mayor número de empresas innovadoras, con 8.206, 6.993, 4.399, 4.296 y 2.580 empresas respectivamente. Entre las cinco aglutinan el 70% del total. En el último año, el número de empresas innovadoras crece en cuatro Comunidades Autónomas, Extremadura, Madrid, Galicia y Canarias, con incrementos del 17%, 2%, 2% y 0,23% respectivamente. Donde más empresas innovadoras se pierden es en Aragón, País Vasco, Andalucía y Castilla – La Mancha, donde las empresas innovadoras o con innovaciones en curso han descendido un 24%, 15%, 12% y 10% respectivamente.

Los sectores que aglutinan un mayor porcentaje de empresas innovadoras son Farmacia, Productos informáticos, electrónicos y ópticos, Química, Programación, Consultoría y otras actividades informáticas, y Vehículos de motor, con porcentajes de empresas innovadoras del 59%, 57%, 48%, 43% y 40% respectivamente. Entre 2012 y 2013, los sectores más innovadores (los que presentan mayor porcentaje de productos nuevos y mejorados) son “Vehículos de motor”, “Programación, consultoría y otras actividades informáticas” y “Otro material de transporte”, con un porcentaje de productos innovadores del 57,22%, 51,31% y 39,49% respectivamente.

Los sectores con mayor crecimiento de este tipo de productos son “Programación, consultoría y otras actividades informáticas”, “Actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento” y “Actividades administrativas y servicios auxiliares”, con incrementos del 174,24%, 153,91% y 64,49%.

El informe de EAE concluye que en España hay 203.302 personas dedicadas a I+D, un 2,65% menos que en 2012, y 123.225 investigadores, una caída del 2,80%. Las Comunidades Autónomas con mayor número de personas dedicadas a la I+D son Madrid, Cataluña y Andalucía, con 47.609, 44.506, 24.139 respectivamente. Respecto al número de investigadores, Madrid, Cataluña y Andalucía lideran de nuevo esta clasificación, con cifras de 28.631, 25.503 y 13.868 investigadores respectivamente. Únicamente crece el personal dedicado a I+D+i en Cataluña con un 0,1%, y desciende en el resto.

Respecto al número de investigadores, crecen en Melilla, Ceuta y Extremadura, con crecimientos de 20,98%, 18,33% y 2,28% respectivamente.

Situación internacional de la inversión en I+D+i
Los países con mayores cifras de gasto en I+D+i por habitante son Suecia, Dinamarca y Noruega, con cifras de 1.464€, 1.380€ y 1.293€ respectivamente. Los que menos invierten son Rumania, Bulgaria y Letonia, con cifras mucho menores: 28€, 36,6€ y 69€ respectivamente. Los crecimientos más importantes, se producen en Lituania, Malta, Croacia, Bélgica y Bulgaria, con incrementos del 13%, 11%, 8%, 7% y 6% respectivamente.

Los países que presentan mejores porcentajes de inversión en I+D+i respecto a su PIB son Finlandia, Suecia y Dinamarca, con ratios de 3,32%, 3,21% y 2,92%. Los países que menor % de su PIB destinan a este tipo de inversiones son Rumania, Chipre y Letonia, con ratios inferiores al 0,6%.

Conclusiones del informe
“España ha mantenido una tendencia alcista muy fuerte en inversión en I+D+i hasta el 2008, tanto en importe por habitante como en porcentaje respecto al PIB. Sin embargo, en el momento en el que la coyuntura económica empeoró, esta tendencia alcista se vio interrumpida de una manera muy evidente. Gracias al estudio vemos cómo la inversión, las empresas y el personal dedicado a las actividades de innovación, investigación y desarrollo sigue concentrado en muy pocas comunidades autónomas, además de que crece la importancia del papel de universidades, escuelas de negocios y centros de formación en las actividades de I+D+i. Lo más relevante del informe es que se comienza a apreciar una mejoría en los ratios analizados, cristalizados en una desaceleración clara del descenso en la inversión de estas actividades, lo que nos hace ser optimistas de cara al futuro”, comenta Juan Aitor Lago, Director de Strategic Research Center de EAE Business School.

– En España se invierten 13.000 millones de euros en actividades de I+D+i, un 1,24% del PIB.
– La tasa de intensidad de innovación española (gasto en innovación en relación a la cifra de negocio generada) crece un 8,33% y se sitúa en el 0,91.
– La inversión en I+D+i por habitante en España modera su caída y se sitúa en 279,30€.
– El gasto privado en I+D+i por habitante baja hasta los 148,70€, un 1,85% menos que el año anterior, y el gasto público en I+D+i por habitante alcanza los 52,10€.
– El 53% de la inversión española en I+D+i lo realizan las empresas, seguido de las instituciones de enseñanza superior con un 28% y la Administración Pública con un 19%.
– Madrid, Cataluña y País Vasco, las que más recursos invierten en I+D+i: concretamente 4.500, 3.100 y 1.542 millones de euros respectivamente.
– País Vasco, Navarra y Madrid son las que dedican mayor porcentaje de su PIB a actividades de I+D+i, con tasas del 2,09%, 1,79% y 1,75% respectivamente.
– En España hay 38.092 empresas innovadoras en el periodo 2011 – 2013, un descenso del 6,55% respecto al periodo anterior.
– Los sectores que tienen un mayor % de empresas innovadoras tiene son Farmacia, Productos informáticos, electrónicos y ópticos y Química, con un 59%, 57% y 48% respectivamente.
– En España hay 203.302 personas dedicadas a I+D, un 2,65% menos que en 2012, y 123.225 investigadores, una caída del 2,8%.
– Los países con mayores cifras de gasto en I+D+i por habitante son Suecia, Dinamarca y Noruega, con cifras de .464€, 1.380€ y 1.293€ respectivamente.
– Finlandia, Suecia y Dinamarca presentan los mejores porcentajes del PIB respecto a su inversión en I+D+i con ratios de 3,32%, 3,21% y 2,92%.

Más información
EAE Business School: http://www.eae.es/
Nota de prensa sobre el estudio La Inversión en I+D+i en España (23 de marzo de 2015)

Políticas autonómicas en transferencia de conocimiento

Lun, 23/03/2015 - 10:44

La innovación se ha vuelto un factor del desarrollo económico y social tan importante, que cualquier propuesta política debe tomarlo muy en serio a la hora de participar en unas elecciones. Y los ciudadanos también debemos considerar este aspecto a la hora de decidir a quién vamos a votar. Por supuesto, hay otros ámbitos posiblemente más relevantes (sanidad, educación…), pero el de la investigación y la innovación ya no debe quedar como un asunto menor, porque condiciona fuertemente el modelo productivo y el modelo social.

La mayor parte de las Comunidades Autónomas tenemos próximamente una cita electoral y también habrá elecciones generales unos meses después. Centrándonos en el nivel autonómico, en los últimos años se ha producido una reflexión estratégica en lo que ha venido denominándose RIS3 (Research and Innovation Smart Specialisation Strategies) y que ha procurado establecer una decisión de inversión en investigación e innovación regional en cuanto a la intensidad y responsabilidad del esfuerzo, los temas y sectores económicos y el tipo de actividad al que dedicar los recursos.

Ciertamente, RIS3 parece que deja muy perfilados los trazos gruesos de las políticas autonómicas en investigación e innovación. Sin embargo, la formulación de RIS3 permite cubrir actuaciones muy diferentes entre sí y, por ello, hay margen para enfocar los instrumentos de política que se utilicen, los ritmos de su aplicación y la gestión de los programas.

Una de las preguntas recurrentes en políticas de investigación e innovación es qué debe abordar la política autonómica teniendo en cuenta la política nacional y, sobre todo la política europea, que tiene cada vez más incidencia, tanto por el nivel de inversión como por el de orientación. En transferencia de conocimiento, al igual que en otros aspectos de la investigación y la innovación, las políticas públicas pueden ir dirigidas a dotar infraestructura, construir capacidad o a desarrollar actividad. Las infraestructuras comprenden, entre otras, las plataformas de servicios tecnológicos, y los parques científicos e incubadoras. La capacidad incluye el personal y recursos necesarios para la evaluación y la protección del conocimiento, la acción comercial, gerencial y de desarrollo de negocio o los servicios legales y financieros. Por su parte, la actividad incluye la maduración de las tecnologías y su puesta a punto para ser introducidas en el mercado, normalmente mediante proyectos de desarrollo y validación técnica.

Creo que las políticas autonómicas de transferencia de conocimiento deben abordar principalmente las necesidades de infraestructura y de capacidad. Con el desarrollo de centros tecnológicos, que proporcionan servicios técnicos avanzados y de parques científicos e incubadoras, que aportan espacios y microecosistemas para la innovación, la infraestructura para la transferencia de conocimiento está bastante desarrollada, si bien, la evolución de un tejido productivo basado en conocimiento requerirá nuevas instalaciones y equipos que proporcionen servicios técnicos.

Las necesidades de capacidad para abordar los procesos de transferencia son más continuas. También son menos llamativas, menos lucidas para la acción política. Pero disponer de buen talento para valorizar resultados de investigación y conducirlos al mercado es, realmente, una característica clave en los procesos de transferencia de conocimiento. Hace falta que las políticas públicas, en particular las autonómicas fomenten el tejido de profesionales de la transferencia de conocimiento porque pretender su autosostenibilidad porque haya muy contados casos en el mundo que lo sean es una ilusión irrealista y, por tanto, es erróneo.

El esfuerzo necesario en valorización del conocimiento procedente de la investigación y en desarrollo de negocio para el mismo es intensivo en recursos humanos y requiere que éstos tengan suficiente tamaño, cualificación, experiencia y capital relacional. También es importante que este tipo de recurso, principalmente humano, adopte un modelo de organización que resulte efectivo. Si el tamaño de oficinas de transferencia, consultoras de innovación, centros de innovación, etc. suele ser pequeño para alcanzar la suficiente proximidad y capilaridad entre investigadores, emprendedores y subsectores empresariales, su funcionamiento cooperativo y en red debe ser una característica a proteger y desarrollar.

Concluyendo, las políticas públicas en investigación e innovación, particularmente a nivel regional, deben contemplar los aspectos de transferencia de conocimiento y, de modo especial, la capacidad del sistema regional de innovación para abordar estos procesos. El esfuerzo público para ello debe ser continuado, pues no es pensable que un sistema de innovación pequeño como el que tenemos genere retornos suficientes que sostengan esa capacidad. En el pasado, las políticas públicas no han dedicado atención suficiente a este factor. Con las elecciones autonómicas a la vista, tenemos una ocasión para mejorar la capacidad de transferencia de conocimiento de nuestros ecosistemas de innovación. Ojalá no la desaprovechemos.

La EUA publica un informe sobre herramientas y buenas prácticas de investigación colaborativa

Lun, 09/03/2015 - 12:04

Dentro del proyecto EUIMA de la European University Association (EUA) se ha publicado el informe “University-Business Collaborative Research: Goals, Outcomes and New Assessment Tools”. EUIMA (“La investigación en colaboración”) ha sido un proyecto de dos años que ha contribuido al desarrollo de herramientas de seguimiento e indicadores para la evaluación de la investigación colaborativa con la universidad. Además, el proyecto pretendía identificar de los requisitos y ajustes necesarios que las universidades necesitan hacer en términos de perfiles de recursos humanos (investigadores, gestores, etc.) para llevar adelante y apoyar el desarrollo de la investigación colaborativa y aumentar el atractivo de las carreras profesionales del personal universitario, tanto para investigadores como para gestores

La colaboración Universidad-Empresa en la investigación ha sido materia y foco de atención durante muchos años en diferentes niveles: desde las propias universidades con el desarrollo de la llamada “Tercera misión“; a nivel de políticas a través de nuevas iniciativas; a nivel regional, nacional y europeo para fomentar la innovación y la creación de empleo mediante la investigación y la formación; y por último pero no menos importante, en el discurso político y en el debate sobre cómo mejorar la competitividad europea en la economía mundial. Un debate que se ha acentuado por la reciente crisis financiera y económica y buscando la forma en que Europa puede salir de ella en una mejor posición.

El discurso y debate político se ha apoyado en el supuesto de que las universidades europeas deben hacer más para colaborar con las empresas de cara a lograr la creación de productos y servicios innovadores a partir delas actividades de investigación de las universidades, de una calidad reconocida universalmente, con el fin de superar la comúnmente denominada “paradoja europea”, resultado de la comparación con otras regiones del mundo. Sin embargo, las futuras políticas en este campo deberían desarrollarse a partir de los conocimientos y la comprensión empírica más completa de la naturaleza actual de la colaboración universidad-empresa: cómo se inicia, se realiza y es evaluada por los propios actores (la universidad y lso socios empresariales). Este fue el objetivo principal del proyecto EUIMA Collaborative Research: conseguir más pruebas empíricas para la definición de políticas cuyo objetivo sea fortalecer la colaboración universidad-empresa, para ello se ha basado en el identificación y promoción de prácticas de éxito, con el fin de contribuir al futuro desarrollo de una más amplia gama de herramientas de evaluación e indicadores de desempeño y de instrumentos de apoyo y mecanismos de incentivos adecuados.

El proyecto EUIMA Collaborative Research utilizó dos enfoques complementarios para recopilar datos sobre la cooperación universidad-empresa: talleres de trabajo con los agentes implicados y estudios en profundidad de casos a través de cuestionarios. El proyecto tuvo como objetivo identificar las principales tendencias y cuestiones transversales en los proyectos/iniciativas de investigación colaborativa a largo plazo presentadas por las universidades y sus socios externos. Este informe comparte las buenas prácticas que se han identificado en diversas experiencias de colaboración entre universidades y empresas, y considera los aspectos que podrían ser potencialmente aplicable a un grupo más amplio de iniciativas de investigación colaborativa.

Las principales conclusiones del proyecto ponen de relieve los aspectos más importantes en el desarrollo de alianzas de éxito universidad-empresa:

  • El fomento de la misión estratégica de las universidades
  • Proporcionando una conexión más estrecha entre la educación, la investigación y la innovación
  • la adaptación a las necesidades cambiantes del mercado de trabajo
  • La mejora de la calidad de los recursos humanos
  • La existencia de estructuras de apoyo para promover eficazmente la transferencia de conocimiento de la universidad a las empresas, las regiones y la sociedad en general.

Por último, uno de los principales resultados del proyecto EUIMA es la nueva Herramienta de Evaluación para la Colaboración Universidad-Empresa de investigación (U-B Tool), que ofrece una gama más amplia de indicadores para evaluar las asociaciones de investigación colaborativa, centrados en la calidad del proceso de colaboración. El uso de estos indicadores, junto con los indicadores cuantitativos más tradicionales, permite una visión más completa de los múltiples factores que entran en juego en las colaboraciones universidad-empresa.

Más información en
Informe “University-Business Collaborative Research: Goals, Outcomes and New Assessment Tools
The Assessment Tool for University-Business Research Partnerships (U-B Tool): http://ubtool.eua.be/
EUIMA- Collaborative Research : http://eua.be/euima-collaborative-research.aspx
European University Association (EUA): http://eua.be

Modelos de utilidad en España: una herramienta útil y práctica para PYMES y emprendedores

Jue, 05/02/2015 - 18:51

Si algo caracteriza a los modelos de utilidad como fórmula de protección de las innovaciones es su adaptación a las PYME y a los emprendedores. De hecho, su creación en Alemania a finales del siglo XIX trataba de tapar la brecha existente entre las grandes invenciones de la época realizadas por las grandes corporaciones y las creaciones puramente estéticas.

Se trataba, por tanto, de proteger invenciones de artesanos, talleres y pequeñas corporaciones que no encontraban una vía ágil y eficaz de proteger sus aportaciones técnicas que, sin duda, tenían un gran valor pero no superaban los estrictos requisitos que se aplicaban a la concesión de patentes.

Entre los muchos aspectos desconocidos de los modelos de utilidad es que confieren a sus titulares los mismos derechos -por ejemplo, acciones de cesación o petición de daños y perjuicios- que una patente, pero, a diferencia de éstas, los modelos de utilidad no están sujetos a un largo procedimiento de concesión, ni se realiza para ellos un informe sobre el estado de la técnica.

Este procedimiento tan ágil proporciona al solicitante la posibilidad de obtener derechos que puede ejercer a bajo coste y rápidamente, lo cual puede resultar fundamental para una PYME. También puede resultar muy interesante para un emprendedor tener la posibilidad de ofrecer una solicitud de modelo de utilidad publicada y, por tanto, con una protección provisional, para obtener financiación o tratar de transferir dicha tecnología sin necesidad de optar por problemáticos y complejos compromisos de confidencialidad.

Mientras que las patentes, en la mayoría de los países pueden permanecer sin conceder durante varios años, en España, es posible obtener un modelo de utilidad en 4 meses, con una publicación y, por tanto, una protección provisional, en menos de un mes. Esta protección provisional permite que las reclamaciones sobre posibles daños y perjuicios en un litigio tras la concesión del modelo puedan ser reclamadas desde la fecha de publicación. Además, su publicación temprana permite ofrecer la invención a terceros sin necesidad de preocuparse de los aspectos de confidencialidad.

¿CÓMO SE OBTIENE UN MODELO DE UTILIDAD?
El procedimiento de concesión es simple. Los examinadores comprueban que se cumplen los requisitos formales que permiten publicar el modelo de utilidad con ciertas garantías de que la invención se encuentra correctamente definida en la documentación presentada. Una vez publicado, se abre un período de oposición por parte de aquellas personas que piensen que el modelo publicado pudiera carecer de los requisitos para que sea finalmente concedida su protección. Si no hay oposiciones, el modelo de utilidad se concede. Si las hay, los examinadores las estudian y resuelven sobre su concesión o denegación. En este proceso, se tiene en cuenta la opinión del solicitante. Pese a lo que pueda parecer, este procedimiento de llamamiento a oposiciones de terceros proporciona la necesaria seguridad jurídica que conlleva que, en el procedimiento de concesión, se haya llamado a participar a todas las partes.

Fig. 1: Esquema simplificado del procedimiento de concesión

Respecto a los requisitos exigidos a los modelos de utilidad, coinciden con las patentes en la exigencia de novedad y actividad inventiva. Sin embargo, difieren cualitativamente en lo que respecta al alcance de dichos requisitos. El estado de la técnica en lo que respecta a la novedad está compuesto por todo aquello que ha sido hecho público en España antes de la fecha de presentación del modelo de utilidad. La interpretación que de esta norma ha realizado tradicionalmente la Oficina Española de Patentes y Marcas, OEPM, en consonancia con lo dispuesto por la jurisprudencia de las salas de lo contencioso del Tribunal Supremo es que con el fin de dar plena seguridad jurídica, se considera divulgado en España todo aquello que está presente en el fondo documental de la OEPM, creado específicamente como fondo de difusión del acervo tecnológico en España. En la práctica, esto resulta equivalente a considerar que la novedad exigible a un modelo de utilidad es mundial puesto que las colecciones más representativas entre las habitualmente citadas por las grandes oficinas como la EPO se encuentran en el fondo documental de la OEPM.

Caso diferente se refiere al requisito de actividad inventiva al que en el caso de los modelos de utilidad, se le asocia el adverbio “muy”, convirtiéndose en “que no resulte de manera muy evidente para un experto en la materia”. Si la apreciación de la actividad inventiva está cargada de subjetividad, el matiz adicional aporta también una complejidad adicional. No obstante, la jurisprudencia del Tribunal Supremo en España está optando por aplicar criterios similares en el caso de patentes y modelos de utilidad. Esta ha sido la evolución también en Alemania en donde el BundesGerichtsHof en su decisión BGH, 20.06.2006 – X ZB 27/05 ‘Demonstrationsschrank’ declaró que el deterioro del nivel inventivo de las patentes no permitía ya establecer una diferencia clara entre el nivel de actividad inventiva exigido a una patente o a un modelo de utilidad.

Una gran ventaja asociada a la simplicidad de la tramitación de un modelo de utilidad es su bajo coste de obtención, en torno a los 75 euros frente a los más de 700 euros de una patente de invención.

Fig. 2: Diferencias esenciales entre patentes y modelos de utilidad

No obstante, también han de tenerse muy en cuenta sus inconvenientes. En primer lugar, los modelos de utilidad tienen una vida legal máxima inferior a las patentes, tan sólo 10 años, frente a los 20 años de una patente. En realidad, la mayoría de las patentes no se renuevan por más de 10 años, por lo que, teniendo en cuanta el ciclo de vida de la tecnología actual, 10 años pueden ser más que suficientes. Otro inconveniente es la imposibilidad actual de registrar a través de modelos de utilidad procedimientos o compuestos químicos. Si bien es más que discutible que la definición de modelo de utilidad contenida en la ley de patentes excluya a los compuestos, la doctrina ha impuesto que un requisito adicional para los modelos de utilidad es su carácter corpóreo. Lamentablemente, esta interpretación restrictiva y poco justificable desde el punto de vista práctico hace que numerosas invenciones menores como recetas de comidas o mezclas simples deban ser tramitadas a través de patentes aunque esta limitación está siendo subsanada en el desarrollo legislativo que dará lugar a una nueva Ley de Patentes.

MODELO DE UTILIDAD COMO VEHÍCULO DE INTERNACIONALIZACIÓN
Las características propias del modelo de utilidad no impiden que se pueda utilizar eficazmente como vía de internacionalización. En primer lugar, un modelo de utilidad puede reivindicarse como prioridad anterior, al igual que una patente y existen numerosos casos en los que un modelo ha servido como base de partida de éxito para obtener una patente europea.

Un análisis breve de las cifras de patentes europeas validadas en España con prioridades de patentes o modelos de utilidad españoles, arroja el siguiente resultado:

Los datos relativos a 2006 son probablemente los más estables ya que el procedimiento de concesión europeo es bastante largo y muchas solicitudes posteriores aún no se hayan concedido y validado en España. La conclusión obvia es que, teniendo en cuenta las limitaciones en lo que se refiere a los posibles objetos de protección por modelos de utilidad -ni procedimientos, ni invenciones biotecnológicas ni farmacéuticas- y las características de los solicitantes de modelos, la posibilidad de obtener una patente europea tomando como base un modelo de utilidad no difiere en gran medida de obtenerla partiendo de una patente.

En segundo lugar, los modelos de utilidad son modalidades que existen en la mayor parte del mundo. Tan sólo EE.UU. y Reino Unido se encuentran entre las economías más desarrolladas que no han puesto en marcha esta protección, probablemente porque su sistema de patentes es lo suficientemente flexible para incluir este tipo de invenciones, algo particularmente cierto en el caso de EE.UU.

En resumen, la posibilidad de extender la protección a través de los modelos de utilidad a otros países es una estrategia que merece ser explorada. De hecho, se ha convertido en una fórmula utilizada por empresas japonesas y norteamericanas para entrar en el mercado chino.

CONCLUSIONES
La estructura empresarial española, basada fundamentalmente en microempresas que necesitan proteger sus innovaciones esencialmente incrementales debería acercarse a esta modalidad con la seguridad de que va a adaptarse perfectamente a sus necesidades, consiguiendo una protección rápida, completa, barata y eficaz, compatible con una extensión posterior de la protección a otros países.

Entre los países en los que el modelo de utilidad se utiliza de forma masiva se encuentra China con más de 862.000 solicitudes en 2013 y muy lejos del segundo lugar que ocupa Alemania. España es el tercer país europeo y el décimo mundial en número de solicitudes.

Agradecimientos:
Los autores desean agradecer las valiosas aportaciones de Catalina Martínez, investigadora del Instituto de Políticas y Bienes Públicos del CSIC.

Autores:
Domingo Represa Sánchez (Instituto de Salud Carlos III ) y Gerardo Penas García (Oficina Española de Patentes y Marcas)
Artículo reproducido con permiso de los autores

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Estrategias para sostener el crecimiento de los ingresos por transferencia de conocimiento en las instituciones de educación superior en el Reino Unido

Lun, 26/01/2015 - 13:14

Recientemente The National Centre for Universities and Business (NCUB) del Reino Unido ha publicado un informe sobre la sostenibilidad de los ingresos por transferencia del conocimiento que reciben las instituciones de educación superior de ese país. Los incentivos públicos en el Reino Unido para la transferencia e intercambio de conocimiento buscan desarrollar compromiso académico, eliminar los obstáculos a la colaboración, e integrar la cultura de la empresa en todo el sector de la educación superior. Las actividades de transferencia son también una fuente de ingresos para las instituciones de educación superior y llegaron a generar unos ingresos de 3.570 millones de libras en el curso 2012-13.

El informe distingue siete fuentes de ingresos derivados de la transferencia y el intercambio de conocimientos entre universidades y empresas: la consultoría, los contratos de investigación, el aprendizaje continuo, el uso de instalaciones y equipos, las regalías derivadas de la propiedad intelectual e industrial, la investigación colaborativa con las empresas, y los ingresos ligados a actividades de regeneración (normalmente fondos públicos específicos del Reino Unido cuyo objetivo es financiar asesorías a entidades para regenerar el entorno). Las tres últimas fuentes son o muy volátiles o sujetas a la disponibilidad de fondos públicos, por lo que en el informe de NCUB se centra en los cuatro primeros en los últimos seis años (periodo 2007-2013).

Este informe ofrece nueva evidencia sobre los patrones y las razones para el crecimiento sostenido de los ingresos de transferencia de conocimiento en las instituciones de educación superior en el Reino Unido. Los responsables políticos necesitan nuevas y mejores evidencias de los beneficios que la actividad académica genera hacia la sociedad para justificar la existencia de incentivos para las actividades dedicadas a la transferencia de conocimiento , pero los resultados que indican un crecimiento continuo también puede ser de utilidad a los efectos de la asignación de estos fondos.

Los resultados de este informe indican que:

  • La mayoría de las instituciones de educación superior dedican recursos a gestionar activamente su cartera de transferencia de conocimiento, desarrollando más algunos elementos y dejando de lado otros. Sin embargo, la capacidad de los responsables de la transferencia de conocimiento para seguir una estrategia particular depende de que dispongan de suficientes recursos (medios, capital, personal) con los que enfrentar una demanda sostenida que asegure el crecimiento continuo.
  • Las instituciones de educación superior participan en amplias y variadas actividades de transferencia de conocimiento para estar mejor posicionadas y para reorganizar y centrar los recursos en los aspectos que permitan un crecimiento óptimo. Sin embargo, debe generarse un equilibrio entre diversificación y especialización teniendo en cuenta las fortalezas y capacidades de la institución de educación superior para lograr un crecimiento superior a la media.
  • Las instituciones de educación superior de pequeño tamaño con amplias carteras en transferencia han obtenido en los últimos seis años mayores crecimientos en los ingresos por transferencia de conocimiento que sus contrapartes de mayor tamaño. Sin embargo, las instituciones de educación superior especializadas es poco probable que puedan alcanzar a aquellas instituciones con carteras más amplias en términos de ingresos totales por transferencia de conocimiento.
  • Para todas las instituciones de educación superior , el crecimiento sostenido ofrece una oportunidad para alcanzar a otras que están por delante de ellos. Esto significa que la distribución es estable pero no estática.
  • Otros rasgos distintos que la escala y el tamaño intervienen en la explicación del crecimiento de los ingresos por transferencia del conocimiento, y las instituciones de educación superior grandes pueden tener dificultades para continuar creciendo, ya que están potencialmente a su máxima capacidad.
  • La competencia está aumentando entre las instituciones de educación superior por las actividades que generan los ingresos más frecuentes en transferencia de conocimiento, tales como consultoría y el aprendizaje continuo. Las estrategias de especialización en estas actividades generan nuevos ingresos en transferencia de conocimiento, pero no se ha demostrado que generen crecimientos por encima de la media, a diferencia de las estrategias de no especialización.
  • No hay ninguna estrategia que destaque como la mejor para todas las instituciones de educación superior , pero las que tienen los recursos y la demanda para mantener una cartera diversificada de transferencia del conocimiento tienen más probabilidades de seguir creciendo en ingresos en el medio plazo, así como para crecer por encima de la media.

El The National Centre for Universities and Business (NCUB) del Reino Unido es una organización independiente y sin fines de lucro, que promueve, desarrolla y apoya la colaboración universidad-empresa en este país. El NCUB es la única organización que reúne a las universidades y las empresas para influir en el gobierno y acometer los desafíos del país.

Más información
Informe “Strategies for Sustaining Growth of Income from Knowledge Exchange across Higher Education Institutions (HEIs) in the UK
The National Centre for Universities and Business (NCUB) del Reino Unido: http://www.ncub.co.uk/

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